Hola a todos:
Jano, dando unos juramentos que temblaban los misterios, bajo por la escalera del tejado. Se había dado un pinchazo doloroso en la muñeca con el alambre. Pero consiguió su objetivo. Dar vueltas al alambre y atarlo para formar una antena de “andar por casa”.
En cuanto estuvo a dos peldaños del suelo saltó. Y corrió al garaje para ver si su experimento funcionaba.
Lentamente, los habitantes de la casa se levantaban de la siesta. Una siesta larga, ya que según el reloj de la cocina. Ya marcaba las 17:58. Se volvía a oír el ruido de “humanidad” dentro de la casa.
Cuando estuvo delante de la Emisora de radio, Jano se paro unos instantes delante de ella. Paso su dedo índice por la carcasa. Era un movimiento suave, como una caricia. Parecía que quería integrarse en ella. La miraba casi hasta con amor. Con un movimiento rápido, conecto la tecla ON. Automáticamente, la emisora empezó a crepitar. Crepitaba con mucha mas fuerza. El experimento había funcionado. La antigua Yaesu FT 817 ND, era más potente que antes, tanto para recibir, como para hablar.
Volvió a salir del garaje para coger una silla del jardín. Esas de plástico verde. Duras pero ligeras. Y volvió como un zorro a su madriguera. Se sentó frente a la emisora. Puso entre sus dedos la rueda de búsqueda. La giraba suavemente, como si la acariciara. Los dígitos de la sintonía corrían poco a poco. No quería que por un despiste pudiera perder algún tipo de comunicación.
Ensimismado como estaba en la búsqueda, no se dio cuenta de que el Abu, José Maria, estaba colocado a pocos metros.
- ¿Qué estas haciendo? Pregunto el Abu
Jano dio un brinco y se volvió blanco.
- Siento haberte asustado.
- No te preocupes, José Maria, es que me has cogido desprevenido.
- ¿Qué es lo que haces?
- Estoy intentando contactar con alguien. Después de fabricar la nueva placa, y poner la antena de la casa conectada a la emisora, espero poder oír algo. No quiero creer que seamos los únicos.
- Espero que tengas razón. La última conexión que tuvimos, fue una conexión con unas mujeres que estaban en el Cuartel de la Guardia Civil.
- Si era yo. Ya se lo dije a Elisa, creo. Era yo y de allí al Sabeco que estábamos bien protegidos. Con comida en conserva en abundancia. PERO ESAS PUTAS… ESAS PUTAS NOS JODIERON, Dijo esto último con un resquemor que le salía de lo más profundo del corazón.
- Tranquilo, hijo, tranquilo. Aquí no te vamos a dejar en la estacada, contesto mi padre, mientras le removía fuertemente el largo cabello.
- Si; eso ya lo se. Contesto mientras apretaba la mano de José Maria.
Guardaron silencio mientras Jano seguía moviendo casi imperceptiblemente la rueda de la búsqueda de un dial.
La búsqueda era infructososa, llevaba ya dos canales, y solo había recibido la típica respuesta de electricidad estática. Los chisporroteos que se oían le estaban desanimando. Tenía una radio con una potencia enorme y no conseguía sacar nada. Estaba convencido de que estaba en un desierto, en medio de la nada.
De repente, algo en la pantalla de LCD se ilumino. Era la señal de algo que EMITIA. Automáticamente, mientras el corazón empezó a golpear al pecho como si un caballo desbocado se trataba. Movió un poco más la rueda. La pantalla, que indicaba la potencia de la emisión estaba al máximo. Un grito ahogado salio de su garganta. No podía creer lo que veía. Alguien o algo, estaba emitiendo.
- Esto es una grabación del Acuartelamiento de San Bernardo De Jaca, Provincia de Huesca. España. …. This is a recording of San Bernardo's Billeting Of Pony, Province of Huesca. Spain….
c'est un enregistrement du Casernement de Sain Bernardin Du Bidet, la Province de Huesca. L'Espagne. Emitiremos y escucharemos entre las siguientes horas.
06 :00 hasta 12 :00 de 19 :00 a 24 :00 ... We will express(emit) and listen between the following hours(o'clock).
06: 00 up to(even) 12:00 of 19:00 to 24:00... Nous émettrons et écouterons entre les heures suivantes.
06: 00 jusqu'à 12:00 de 19:00 à 24:00.
A Jano, casi se le para el corazón. No estaba preparado. Pasaron unos interminables segundos hasta que por fin, como un arroyo que desemboca en el Amazonas, llamó a gritos a José Maria.
- José Maria, José Maria. Ven. Corre.
- ¿Qué pasa Jano?
- He contactado. HE CONTACTADO. HE CONTACTADO.
- ¿Qué cojones dices? No es posible.
- Yo tampoco lo creía. Es el Acuartelamiento de San Bernardo de Jaca.
- Y ¿les has dicho que estamos vivos? ¿Qué te han dicho? ¿vienen ya?
- No, aun no he hablado con ellos, dijo en un tono más lastimero. Es una grabación.
- ¡Coño! ¿una grabación? Igual están ya todos muertos. ¡Joder!
- Dicen que emiten y reciben a partir de las 19:00 hasta las 24:00 ¿Qué hora es?
- Las siete menos diez.
- Vamos a esperar hasta las siete. Y lo intento de nuevo.
- De acuerdo. Espero contigo.
Los gritos de Jano se escucharon por toda la casa. Y en cuestión de minutos toda la familia, incluidas las niñas estaban en el garaje. Formaron un semicírculo alrededor de Jano. Todos tenían una expresión en sus caras de impaciencia, ansiedad, esperanza.
Os seguiré informando
Jano, dando unos juramentos que temblaban los misterios, bajo por la escalera del tejado. Se había dado un pinchazo doloroso en la muñeca con el alambre. Pero consiguió su objetivo. Dar vueltas al alambre y atarlo para formar una antena de “andar por casa”.
En cuanto estuvo a dos peldaños del suelo saltó. Y corrió al garaje para ver si su experimento funcionaba.
Lentamente, los habitantes de la casa se levantaban de la siesta. Una siesta larga, ya que según el reloj de la cocina. Ya marcaba las 17:58. Se volvía a oír el ruido de “humanidad” dentro de la casa.
Cuando estuvo delante de la Emisora de radio, Jano se paro unos instantes delante de ella. Paso su dedo índice por la carcasa. Era un movimiento suave, como una caricia. Parecía que quería integrarse en ella. La miraba casi hasta con amor. Con un movimiento rápido, conecto la tecla ON. Automáticamente, la emisora empezó a crepitar. Crepitaba con mucha mas fuerza. El experimento había funcionado. La antigua Yaesu FT 817 ND, era más potente que antes, tanto para recibir, como para hablar.
Volvió a salir del garaje para coger una silla del jardín. Esas de plástico verde. Duras pero ligeras. Y volvió como un zorro a su madriguera. Se sentó frente a la emisora. Puso entre sus dedos la rueda de búsqueda. La giraba suavemente, como si la acariciara. Los dígitos de la sintonía corrían poco a poco. No quería que por un despiste pudiera perder algún tipo de comunicación.
Ensimismado como estaba en la búsqueda, no se dio cuenta de que el Abu, José Maria, estaba colocado a pocos metros.
- ¿Qué estas haciendo? Pregunto el Abu
Jano dio un brinco y se volvió blanco.
- Siento haberte asustado.
- No te preocupes, José Maria, es que me has cogido desprevenido.
- ¿Qué es lo que haces?
- Estoy intentando contactar con alguien. Después de fabricar la nueva placa, y poner la antena de la casa conectada a la emisora, espero poder oír algo. No quiero creer que seamos los únicos.
- Espero que tengas razón. La última conexión que tuvimos, fue una conexión con unas mujeres que estaban en el Cuartel de la Guardia Civil.
- Si era yo. Ya se lo dije a Elisa, creo. Era yo y de allí al Sabeco que estábamos bien protegidos. Con comida en conserva en abundancia. PERO ESAS PUTAS… ESAS PUTAS NOS JODIERON, Dijo esto último con un resquemor que le salía de lo más profundo del corazón.
- Tranquilo, hijo, tranquilo. Aquí no te vamos a dejar en la estacada, contesto mi padre, mientras le removía fuertemente el largo cabello.
- Si; eso ya lo se. Contesto mientras apretaba la mano de José Maria.
Guardaron silencio mientras Jano seguía moviendo casi imperceptiblemente la rueda de la búsqueda de un dial.
La búsqueda era infructososa, llevaba ya dos canales, y solo había recibido la típica respuesta de electricidad estática. Los chisporroteos que se oían le estaban desanimando. Tenía una radio con una potencia enorme y no conseguía sacar nada. Estaba convencido de que estaba en un desierto, en medio de la nada.
De repente, algo en la pantalla de LCD se ilumino. Era la señal de algo que EMITIA. Automáticamente, mientras el corazón empezó a golpear al pecho como si un caballo desbocado se trataba. Movió un poco más la rueda. La pantalla, que indicaba la potencia de la emisión estaba al máximo. Un grito ahogado salio de su garganta. No podía creer lo que veía. Alguien o algo, estaba emitiendo.
- Esto es una grabación del Acuartelamiento de San Bernardo De Jaca, Provincia de Huesca. España. …. This is a recording of San Bernardo's Billeting Of Pony, Province of Huesca. Spain….
c'est un enregistrement du Casernement de Sain Bernardin Du Bidet, la Province de Huesca. L'Espagne. Emitiremos y escucharemos entre las siguientes horas.
06 :00 hasta 12 :00 de 19 :00 a 24 :00 ... We will express(emit) and listen between the following hours(o'clock).
06: 00 up to(even) 12:00 of 19:00 to 24:00... Nous émettrons et écouterons entre les heures suivantes.
06: 00 jusqu'à 12:00 de 19:00 à 24:00.
A Jano, casi se le para el corazón. No estaba preparado. Pasaron unos interminables segundos hasta que por fin, como un arroyo que desemboca en el Amazonas, llamó a gritos a José Maria.
- José Maria, José Maria. Ven. Corre.
- ¿Qué pasa Jano?
- He contactado. HE CONTACTADO. HE CONTACTADO.
- ¿Qué cojones dices? No es posible.
- Yo tampoco lo creía. Es el Acuartelamiento de San Bernardo de Jaca.
- Y ¿les has dicho que estamos vivos? ¿Qué te han dicho? ¿vienen ya?
- No, aun no he hablado con ellos, dijo en un tono más lastimero. Es una grabación.
- ¡Coño! ¿una grabación? Igual están ya todos muertos. ¡Joder!
- Dicen que emiten y reciben a partir de las 19:00 hasta las 24:00 ¿Qué hora es?
- Las siete menos diez.
- Vamos a esperar hasta las siete. Y lo intento de nuevo.
- De acuerdo. Espero contigo.
Los gritos de Jano se escucharon por toda la casa. Y en cuestión de minutos toda la familia, incluidas las niñas estaban en el garaje. Formaron un semicírculo alrededor de Jano. Todos tenían una expresión en sus caras de impaciencia, ansiedad, esperanza.
Os seguiré informando

