Hola a Todos:
Soy José María; el que ha ido escribiendo todas estas penalidades, desde que el Virus escapase de Daguestan. Al principio escribía este blog por contar algo de lo que sucedía y plasmar mis vivencias, entre los supervivientes al virus.
Mantuve un blog en Internet, hasta que la energía eléctrica desapareció. Mantenía contacto con supervivientes. Con Jano, que es de Huesca, como yo. Y ahora mismo lo tengo a mi lado. Con Un tal Ridi, con un tal Conrad, y otros supervivientes.
Yo seguí escribiendo, pero al no haber Internet, lo escribía un documento Word.
Escribo esto porque esto va a ser lo último que escriba. No se que me va a deparar el Futuro, pero no creo que sea tan aterrador como lo que he dejado escrito en mis vivencias. Por lo menos he ganado algo, no tendré que inventarme cuentos para mis niñas. Solo les contare las vivencias que sus padres, sus tíos, tías, abuelos… tuvieron que soportar para vivir.
Supongo, que el que lea esto se preguntara ¿Qué les paso?
Pues aquí va MI ULTMINO CAPITULO.
Una vez en la carretera hacia Huerrios, y hecho la operación de rellenar el radiador. Emprendimos el viaje a casa. Nos separaban unos tres kilómetros únicamente. Volví a poner el CD. Se escuchaba una canción que hizo que subiera el volumen hasta casi el tope. Eran The Doors, uno de mis grupos preferidos. Sonaba una canción que iba al pelo. Después de los acordes un poco anárquicos se oía la voz de Jim Morrison que decia “THIS IS THE END… MY ONLY FRIEND, THE END…
De repente, a todos no cambio el animo. Era el Final. Era el final de la aventura de los víveres, por lo menos dos semanas. Y cantábamos todos a voz en grito. Se nos dibujaba una cara de alegría. Estábamos ya relajados. No se veían, no se esperaban más No Muertos. Seguía conduciendo. Seguía cantando. Hasta bromas nos decíamos. –Oye tío deja de cantar, que va a llover- y cosas de esas. El miedo lo habíamos dejado en el cruce de la carretera que lleva a Huerrios.
Seguimos de buen humor y a las 18:56, según el reloj del Montero, estaba tocando el claxon delante de mi CASA. Me sorprendió ver que mi hija Sara, salía del corriendo del garaje seguida de cerca por mi padre para abrir la puerta.
Me sorprendió ver la cara de alegría que llevaban. Vale que hubiésemos visto la muerte muy, pero que muy de cerca. Y pensé que se alegraban de vernos.
Abrieron la pesada puerta. Y el montero entro. Lo aparcamos al lado de la rampa del garaje. Para descargar los víveres. Bajamos de un salto. Yo acogí a Sara. Y la lancé hacia arriba, como a ella le gusta. Lo hice varia veces, hasta que vi. que Carlos, Fernando y el Eraser. Se metían en el garaje para saludar a una persona que no había visto en mi vida.
Otra vez me puse tenso. Deje a la niña en el suelo y cogí la Beretta, que había dejado Fernando en el coche. Me dirigí al garaje.
Lo que vi. Me sorprendió. Mi Familia, estaba rodeando a un HUMANO. No me lo podía creer. Un Humano después de más de ocho meses. Deje la escopeta, y baje la rampa. Estaban todos, formando una media luna detrás del nuevo, que estaba delante de la emisora de radio. Parecía que la radio funcionaba bien. Supuse que la arreglo.
Cuando llegue, el extraño se volvió. Me tendió la mano diciendo:
- Hola soy Jano, ¿tu eres…?
- ¡JODER! JANO. JANO ¿EL QUE HABIA IDO AL CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL?
- Exactamente. Respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
Le di la mano. Y a la vez lo abrace como un niño a su osito. Lo hice durante un tiempo hasta que me dijo:
- Perdona tío. Que van a emitir. A las siete se ponen a emitir y recibir.
- ¿A emitir y recibir? ¿Quién?
- He hecho algunos cambios en la emisora para darle mayor potencia a la emisora. Creo que lo he conseguido. Por que, hace unas horas he contactado con una señal que emitía automáticamente, diciendo que estarían a la escucha de 19:00 a 24:00.
- ¡Pero eso es cojonudo! Acerté a decir.
- Si. Pero a hora silencio. Se acerca la hora.
A las 19:03, según el reloj del Montero. La radio empezó a crepitar.
Hola…Hola Aquí el Acuartelamiento de San Bernardo de Jaca Provincia de Huesca. España… Estamos a la escucha. Repito. Estamos a la escucha.
Aquí el Acuartelamiento de San Bernardo emitiendo por UHF frecuencia 1039.235…
Repito.
Todos los que estábamos allí, estallamos en unos gritos eufóricos, en abrazos, en risas que se juntaban con lágrimas. Saltábamos, reíamos, rezábamos, nos golpeábamos las manos, apretábamos puños.
Hasta que dijo Jano
- ¡Silencio! Por favor. Voy a intentar hablar.
- Oiga. Aquí supervivientes. Aquí supervivientes en Huesca, Huerrios. ¿me oyen? cambio
Después de unos segundos interminables, una voz metálica contesto:
- ¡Alto y Claro! Supervivientes Huesca-Huerrios. Cambio.
- Estamos aquí, desde que empezó todo esto. ¿podrían ayudarnos? Cambio.
- ¿Cómo lo han logrado? Y si, SI LES PODEMOS AYUDAR. Cambio
- Es una historia muy Larga, que si quiere se la contaremos cuando no veamos ¿hace? Cambio.
- Hace, jejeje. cambio
- ¿Podrán rescatarnos? Cambio
- Podremos hijo. Podremos.
La algarabía, el ruido, los vivas, los golpes, los abrazos, las lagrimas, las risas… todos los que estábamos estallamos en un frenesí.
- ¿Cómo vendrán? Cambio.
- No hay problema. Mandaremos un helicóptero Cougar de gran capacidad para que subáis todos. ¿Cuántos sois? cambio
- Trece personas. tenemos víveres Cambio.
- Muy bien no nos harán mucha falta, pero mejor que sobre a que falte. Cambio
- ¿Dónde estáis? Cambio.
- Estamos protegido en la Ciudadela de Jaca. Recinto inexpugnable, pues hay un foso de unos 15 metros de altura y solo se puede acceder a el por un puente elevadizo, y siempre esta cerrado menos para las salidas y entradas. Al ser el otro cuartel de Jaca, armas no nos faltan. Estamos aquí exactamente 3267 personas de todos lados. Vamos recogiendo a gente de donde recibimos llamadas. En Jaca además, casi no quedan No Muertos, los hemos pasado a todos por la piedra. Cambio
- ¿Qué me dices? ¿ que os habeis cargado a todos? Cambio.
- No a todos no a casi todos. Aquí cuando estalló la epidemia, mucha gente se infecto. Pero en el ejército, estábamos todos en el cuartel. Habían puesto la alarma máxima, lo que en las pelis se decia DEFCON 1 y entonces no salíamos. Y estábamos preparados para cualquier tipo de ataque. Los repelimos y los estamos aniquilando. Además, estamos en contacto con otros puntos en la península, en Francia, Italia, Portugal con supervivientes. Más o menos como nuestro caso. Cambio
- NO ME LO PUEDO CREER ¿ES VERDAD LO QUE ME CUENTAS? Cambio.
- Te doy la palabra de Sargento primera Jesús Loscertales. Cambio.
- ¿Cuándo podréis venirnos a buscar? Cambio.
- Mañana, a primera hora. El Cougar ha salido en misión de aniquilamiento. Estará a punto de llegar. Repostara, y saldrá, mañana con las primeras luces del sol. Cambio.
- De acuerdo. Os esperamos. No tardéis. Cambio.
- Tranquilo vamos a cargarnos a todos esos “hijoputas”. El mundo volverá a se nuestro. Estáis salvados si aguantáis esta noche. cambio
- Aguantaremos, por Dios, Aguantaremos. Cambio.
- Esta bien. Quedamos así. Mañana a primera hora. Cambio y corto.
- OK. Cambio y corto.
Nos mirábamos todos con una felicidad en la cara que iluminaba el garaje. Comentamos cosas. Y dispusimos cenar pronto y marchar a descansar lo máximo posible para levantarnos pronto y hacer el equipaje de llevarnos algo que nos fuera útil…
Estoy delante del Cougar AS532Al. Un helicóptero inmenso. Capacidad para 24 soldados con su equipo de guerra. Nosotros somos la mitad, pero seguro que llevamos mas equipaje que ellos.
Nos vamos de mi casa. Nos vamos TODOS. Hemos sobrevivido a la experiencia más infernal que pudiera uno imaginarse.
Dejo esto, mi ordenador, aquí. Por si alguien, como Jano llega por aquí, que lo enchufe, y lea mi relato. Le he puesto una pegatina en la tapa para que lo lea.
Sin más me voy. Me voy a la salvación.
Adios, y si lees esto, que tengas mucha SUERTE.
Estadisticas gratis
Soy José María; el que ha ido escribiendo todas estas penalidades, desde que el Virus escapase de Daguestan. Al principio escribía este blog por contar algo de lo que sucedía y plasmar mis vivencias, entre los supervivientes al virus.
Mantuve un blog en Internet, hasta que la energía eléctrica desapareció. Mantenía contacto con supervivientes. Con Jano, que es de Huesca, como yo. Y ahora mismo lo tengo a mi lado. Con Un tal Ridi, con un tal Conrad, y otros supervivientes.
Yo seguí escribiendo, pero al no haber Internet, lo escribía un documento Word.
Escribo esto porque esto va a ser lo último que escriba. No se que me va a deparar el Futuro, pero no creo que sea tan aterrador como lo que he dejado escrito en mis vivencias. Por lo menos he ganado algo, no tendré que inventarme cuentos para mis niñas. Solo les contare las vivencias que sus padres, sus tíos, tías, abuelos… tuvieron que soportar para vivir.
Supongo, que el que lea esto se preguntara ¿Qué les paso?
Pues aquí va MI ULTMINO CAPITULO.
Una vez en la carretera hacia Huerrios, y hecho la operación de rellenar el radiador. Emprendimos el viaje a casa. Nos separaban unos tres kilómetros únicamente. Volví a poner el CD. Se escuchaba una canción que hizo que subiera el volumen hasta casi el tope. Eran The Doors, uno de mis grupos preferidos. Sonaba una canción que iba al pelo. Después de los acordes un poco anárquicos se oía la voz de Jim Morrison que decia “THIS IS THE END… MY ONLY FRIEND, THE END…
De repente, a todos no cambio el animo. Era el Final. Era el final de la aventura de los víveres, por lo menos dos semanas. Y cantábamos todos a voz en grito. Se nos dibujaba una cara de alegría. Estábamos ya relajados. No se veían, no se esperaban más No Muertos. Seguía conduciendo. Seguía cantando. Hasta bromas nos decíamos. –Oye tío deja de cantar, que va a llover- y cosas de esas. El miedo lo habíamos dejado en el cruce de la carretera que lleva a Huerrios.
Seguimos de buen humor y a las 18:56, según el reloj del Montero, estaba tocando el claxon delante de mi CASA. Me sorprendió ver que mi hija Sara, salía del corriendo del garaje seguida de cerca por mi padre para abrir la puerta.
Me sorprendió ver la cara de alegría que llevaban. Vale que hubiésemos visto la muerte muy, pero que muy de cerca. Y pensé que se alegraban de vernos.
Abrieron la pesada puerta. Y el montero entro. Lo aparcamos al lado de la rampa del garaje. Para descargar los víveres. Bajamos de un salto. Yo acogí a Sara. Y la lancé hacia arriba, como a ella le gusta. Lo hice varia veces, hasta que vi. que Carlos, Fernando y el Eraser. Se metían en el garaje para saludar a una persona que no había visto en mi vida.
Otra vez me puse tenso. Deje a la niña en el suelo y cogí la Beretta, que había dejado Fernando en el coche. Me dirigí al garaje.
Lo que vi. Me sorprendió. Mi Familia, estaba rodeando a un HUMANO. No me lo podía creer. Un Humano después de más de ocho meses. Deje la escopeta, y baje la rampa. Estaban todos, formando una media luna detrás del nuevo, que estaba delante de la emisora de radio. Parecía que la radio funcionaba bien. Supuse que la arreglo.
Cuando llegue, el extraño se volvió. Me tendió la mano diciendo:
- Hola soy Jano, ¿tu eres…?
- ¡JODER! JANO. JANO ¿EL QUE HABIA IDO AL CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL?
- Exactamente. Respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
Le di la mano. Y a la vez lo abrace como un niño a su osito. Lo hice durante un tiempo hasta que me dijo:
- Perdona tío. Que van a emitir. A las siete se ponen a emitir y recibir.
- ¿A emitir y recibir? ¿Quién?
- He hecho algunos cambios en la emisora para darle mayor potencia a la emisora. Creo que lo he conseguido. Por que, hace unas horas he contactado con una señal que emitía automáticamente, diciendo que estarían a la escucha de 19:00 a 24:00.
- ¡Pero eso es cojonudo! Acerté a decir.
- Si. Pero a hora silencio. Se acerca la hora.
A las 19:03, según el reloj del Montero. La radio empezó a crepitar.
Hola…Hola Aquí el Acuartelamiento de San Bernardo de Jaca Provincia de Huesca. España… Estamos a la escucha. Repito. Estamos a la escucha.
Aquí el Acuartelamiento de San Bernardo emitiendo por UHF frecuencia 1039.235…
Repito.
Todos los que estábamos allí, estallamos en unos gritos eufóricos, en abrazos, en risas que se juntaban con lágrimas. Saltábamos, reíamos, rezábamos, nos golpeábamos las manos, apretábamos puños.
Hasta que dijo Jano
- ¡Silencio! Por favor. Voy a intentar hablar.
- Oiga. Aquí supervivientes. Aquí supervivientes en Huesca, Huerrios. ¿me oyen? cambio
Después de unos segundos interminables, una voz metálica contesto:
- ¡Alto y Claro! Supervivientes Huesca-Huerrios. Cambio.
- Estamos aquí, desde que empezó todo esto. ¿podrían ayudarnos? Cambio.
- ¿Cómo lo han logrado? Y si, SI LES PODEMOS AYUDAR. Cambio
- Es una historia muy Larga, que si quiere se la contaremos cuando no veamos ¿hace? Cambio.
- Hace, jejeje. cambio
- ¿Podrán rescatarnos? Cambio
- Podremos hijo. Podremos.
La algarabía, el ruido, los vivas, los golpes, los abrazos, las lagrimas, las risas… todos los que estábamos estallamos en un frenesí.
- ¿Cómo vendrán? Cambio.
- No hay problema. Mandaremos un helicóptero Cougar de gran capacidad para que subáis todos. ¿Cuántos sois? cambio
- Trece personas. tenemos víveres Cambio.
- Muy bien no nos harán mucha falta, pero mejor que sobre a que falte. Cambio
- ¿Dónde estáis? Cambio.
- Estamos protegido en la Ciudadela de Jaca. Recinto inexpugnable, pues hay un foso de unos 15 metros de altura y solo se puede acceder a el por un puente elevadizo, y siempre esta cerrado menos para las salidas y entradas. Al ser el otro cuartel de Jaca, armas no nos faltan. Estamos aquí exactamente 3267 personas de todos lados. Vamos recogiendo a gente de donde recibimos llamadas. En Jaca además, casi no quedan No Muertos, los hemos pasado a todos por la piedra. Cambio
- ¿Qué me dices? ¿ que os habeis cargado a todos? Cambio.
- No a todos no a casi todos. Aquí cuando estalló la epidemia, mucha gente se infecto. Pero en el ejército, estábamos todos en el cuartel. Habían puesto la alarma máxima, lo que en las pelis se decia DEFCON 1 y entonces no salíamos. Y estábamos preparados para cualquier tipo de ataque. Los repelimos y los estamos aniquilando. Además, estamos en contacto con otros puntos en la península, en Francia, Italia, Portugal con supervivientes. Más o menos como nuestro caso. Cambio
- NO ME LO PUEDO CREER ¿ES VERDAD LO QUE ME CUENTAS? Cambio.
- Te doy la palabra de Sargento primera Jesús Loscertales. Cambio.
- ¿Cuándo podréis venirnos a buscar? Cambio.
- Mañana, a primera hora. El Cougar ha salido en misión de aniquilamiento. Estará a punto de llegar. Repostara, y saldrá, mañana con las primeras luces del sol. Cambio.
- De acuerdo. Os esperamos. No tardéis. Cambio.
- Tranquilo vamos a cargarnos a todos esos “hijoputas”. El mundo volverá a se nuestro. Estáis salvados si aguantáis esta noche. cambio
- Aguantaremos, por Dios, Aguantaremos. Cambio.
- Esta bien. Quedamos así. Mañana a primera hora. Cambio y corto.
- OK. Cambio y corto.
Nos mirábamos todos con una felicidad en la cara que iluminaba el garaje. Comentamos cosas. Y dispusimos cenar pronto y marchar a descansar lo máximo posible para levantarnos pronto y hacer el equipaje de llevarnos algo que nos fuera útil…
Estoy delante del Cougar AS532Al. Un helicóptero inmenso. Capacidad para 24 soldados con su equipo de guerra. Nosotros somos la mitad, pero seguro que llevamos mas equipaje que ellos.
Nos vamos de mi casa. Nos vamos TODOS. Hemos sobrevivido a la experiencia más infernal que pudiera uno imaginarse.
Dejo esto, mi ordenador, aquí. Por si alguien, como Jano llega por aquí, que lo enchufe, y lea mi relato. Le he puesto una pegatina en la tapa para que lo lea.
Sin más me voy. Me voy a la salvación.
Adios, y si lees esto, que tengas mucha SUERTE.
Estadisticas gratis


Comments
saludos
mgespino
Sin mas, gracias por tu historia y sobre todo por el tiempo y la dedicación que te has invertido.
Gracias